ESTRATEGIA

La peor enfermedad del emprendedor es suponer que sabe lo que tiene que hacer.

Las suposiciones no siempre aciertan y suelen ir ligadas al fracaso.

Tu cliente no es un supuesto, es una realidad que debes estudiar. No puedes basar tu marketing en intuiciones o conjeturas.

Tienes que basarlo en investigación, análisis, planificación y medición:

EN ESTRATEGIA.

¿Qué necesitas?

Investigar, analizar, investigar, analizar.

Este titular no es un error de duplicación, es la primera de las muchas evidencias que vamos a tratar.

La primera vez que se valora un negocio, se hace sobre supuestos (creo que este es mi cliente, creo que está aquí, creo que esto le va a gustar, creo que a este precio, creo que…).

Al analizar los resultados de la investigación, muchas suposiciones se caen. Es posible que haya que reorientar cliente, canales, precio e incluso producto.

Toca volver a investigar. Pero ahora por fin, sobre evidencias.

En esta ocasión, obtendremos información realmente valiosa. Información real de clientes reales.

Ya tenemos la base para empezar a trabajar nuestra estrategia.

Un plan para atraerlos a todos

Te encanta que los planes salgan bien.

Después del análisis, toca la parte “divertida”: crear el plan de marketing.

Todas las decisiones que se tomen en el plan tienen que soportar la evidencia del análisis previo. Cada acción, canal e inversión, deben estar justificados por el análisis realizado.

De nuevo, toca alejarse de las suposiciones e intuiciones y centrarse en las evidencias.

Además, los planes de marketing deben ser medibles y flexibles.

Medibles, para poder monitorizar resultados y tomar decisiones sobre la marcha.

Flexibles, para reorientar el plan y los esfuerzos cuando algo no funcione como se esperaba.

Te preguntarás por los objetivos. No hemos hablado de ellos hasta ahora porque sin análisis y estrategia no hay objetivos, solo deseos que acaban convirtiéndose en frustraciones.

Los objetivos, basados en realidades, tienen métricas que permitirán medir el resultado.

Un plan sin métricas es un plan a medias. ¿Para qué sirve medir? Para transformar.

Todo en su justa medida

Nada cambia, todo se transforma.

Lo más apasionante del marketing digital es que todo es medible.

Puedes medir lo inimaginable y eso te permite reorientar estrategias y acciones en un tiempo récord. Casi en directo.

Por eso, dentro de un plan de marketing hay que tener muy en cuenta las métricas que tienen verdadero valor y luego, las herramientas que se van a usar para medir resultados.

Y ya hemos llegado al final: Investigación, análisis, estrategia y medición. Las cuatro patas de tu estrategia de marketing digital.

¿Te apetece hacer un plan?